Dark kitchens: cómo está cambiando el negocio de la comida en el mundo

2 marzo, 2020 geo_admin

Para muchos, se trata simplemente de una de las mayores revoluciones del rubro gastronómico de los últimos años. Las llamadas “dark kitchen” o “cocinas fantasmas” se han ido convirtiendo en un tendencia cada vez más consolidada gracias a la tecnología. 

¿Cómo debemos entender este concepto? Simple: se trata de restaurantes y locales de servicio de comida que están optando por evitar gastos en infraestructuras altamente costosas para llegar a un público cada vez más amplio. Lo que realizan, en cambio, es habilitar espacios en donde se generan verdaderas maratones de preparación de comidas y bebidas en los horarios de mayor demanda. 

¿Y cómo juega la tecnología un papel relevante en este ámbito? Desde hace algunos años, las calles en distintos países del mundo se han ido viendo cada vez más pobladas de servicios de reparto a domicilio. En Chile, por ejemplo, marcas como Uber Eats, Rappi o PedidosYa, por nombrar algunas, han puesto sus esfuerzos para consolidar un mercado que registra una demanda que ha ido en aumento y que, por el momento, sólo muestra signos de seguir en esa tendencia. 

Un reciente estudio realizado por Georesearch dio a conocer diversas variables que deben ser consideradas por quienes se encuentren en el negocio de la comida a domicilio, con el fin de tener una experiencia exitosa y, por sobre todo, rentable. Una de ellas es definir de forma clara el área de reparto para los locales con servicio de  Delivery. Esto permitirá hacer un uso eficiente de los recursos destinados por el negocio para la entrega y, por otro lado, evitar posibles malas experiencias de parte de los clientes al momento de hacer un pedido.

En este ámbito, hay dos distinciones claves. Por un lado, al identificar una zona residencial hacia donde se quiera expandir el negocio, se recomienda tener en cuenta la competencia, la densidad de hogares, el mercado objetivo y el gasto potencial mensual disponible.

Por otro, si nos referimos a un área de corte más empresarial o con una mayor presencia de comercios, la recomendación es identificar la cantidad de población flotante existente, la cual está determinada principalmente por el número de trabajadores o empleados presentes en el área de reparto referidos al mercado objetivo. En esta línea, este último concepto debe ser entendido como aquella población de un determinado grupo socioeconómico, rango de edad y disposición al gasto potencial en los productos ofertados por el local comercial.

Desde el punto de vista del negocio, la incorporación de agregadores en un local de comida permite ampliar la zona de reparto, con lo que se llega a más clientes en otras áreas geográficas. De igual forma, pequeños restaurantes pueden incrementar sus ventas al tener la posibilidad de llevar sus platos hacia más personas, lo que simplemente no pueden hacer cuando no cuentan con la infraestructura física para atender a todos esos comensales de forma simultánea.

Gracias a la Geointeligencia es posible estimar cuál es el impacto directo de estas variables en las ventas mensuales de estos locales. El estudio realizado por Georesearch indicó que estas aumentan en un rango que va entre el 50% y el 70% si en esta ecuación se consideran las aplicaciones y servicios de reparto a domicilio.

Las cocinas fantasmas han llegado para transformar el negocio de la comida, en condiciones en las que el uso intensivo de los smartphones y las aplicaciones se han ido consolidando como una alternativa confiable en el exigente mundo de hoy. Y lo que alguna vez estuvo mayoritariamente circunscrito y reconocible en el mundo de las pizzerías, hoy es fácilmente identificable en cualquier tipo de comida. Cada vez más marcas están enfocando parte de su negocio hacia este camino, con el fin de aprovechar el momento clave en el que se encuentra el mercado.